miércoles, 25 de febrero de 2015

Carta con demasiados remitentes

"Los hijos del pueblo, de los trabajadores son los únicos que tienen derecho a gobernar sobre sí mismos". Con lo que está pasando actualmente en nuestro (en el de todos) Congreso de los diputados, la indignidad ha crecido en mí por momentos. Hoy vengo a decir las cosas como realmente las pienso, sé que no debería de hablar de estas cosas porque habrá gente que le moleste lo que digo, como ya dije en su momento este es un blog personal en el que escribo lo que pienso, y como tal merece ser respetado.

Que nada ni nadie nos diga cómo debemos actuar, lo que debemos de hacer o lo que tenemos que pensar. Cada personas es un mundo, cada persona tiene sus defectos y sus virtudes, cada uno de nosotros es diferente porque somos así. El lugar dónde nacimos y nos criamos, nuestra familia y amigos nos han condicionado para estar hoy aquí leyendo o escribiendo esto. Somos libres porque simplemente un día nos erguimos y empezamos a caminar y a construir, que no se nos olvide. No somos animales de rebaño a los que se les puede manipular fácilmente, somos personas que vivimos en una sociedad globalizada, que se informa y leen el periódico. Que nos tomen el pelo nos sienta muy mal señor Rajoy. Tenemos costumbres e ideología que se pueden compaginar perfectamente, pero es imposible desear querer meter a una persona que ha leído que nuestro querídisimo Señor fue el que nos creó. Señor Rajoy, tú y todo su gobierno está ninguneándose de lo que somos más de cinco millón de españoles, científicos, profesores, maestros, etc. y, de lo que son más de cuarenta millones ,ciudadanos, que como mi país es, lo considero lo suficientemente culto para no tragarse estas gilipolleces. Se está riendo de cada persona que se queda en la calle, de cada familia que resiste por las ayudas de las pensiones de los abuelos, mientras ustedes hacen sus cuentas y sus ajustes para, si pueden, meter un poco la mano y mientras nos distraen con el Candy Crush robar lo que puedan. 

No estoy haciendo apología de ningún partido pues como he dicho somos LIBRES. Pero una cosa es ser libres y otra cosa es ser masoquistas. No me creo que la gente que los vota pueda desear realmente querer que sus hijos den religión antes que filosofía, que se les baje los impuestos a los ricos mientras nosotros, el pueblo llano, es el que asfixiado mantiene a este país. Se puede ser buen gobernante independientemente del partido que se sea, pero gente sinvergüenza, gente que te mira por encima del hombro porque no somos nada más que eso un rebaño que necesita un pastor. Somos cuarenta millones más que ellos, si nos atacan es porque queremos.

"Soldados la patria, nos llama a la lid, juremos por ella, vencer o morir".

miércoles, 18 de febrero de 2015

Reflexiones necesarias

Hoy me han formulado esa pregunta tan difícil de responder: ¿Eros, tú eres feliz?. Evidentemente mi respuesta inmediata fue que sí. Lo primero que se dice o lo que se piensa es lo que vale, o eso dicen. Mi cabeza empezó a recordar cada uno de los momentos en los que había sido feliz, el hombre más feliz del mundo, y aquellos en los que la soledad y la tristeza eran mi únicas compañeras.

Equilibrando la balanza de lo positivo y negativo, diría que cada cosa que no debería de haber ocurrido en mi vida tuvo un porqué. Táchenme de determinista pero ese es mi punto de vista hasta el momento. Cada ciudad que he recorrido, cada persona que he conocido, cada momento vivido me han transportado al siguiente. Nunca me ha gustado dejar a mis compañeros y amigos detrás. Con algunos ya ni me hablo, y eso es lo que me da más pena de todo esto. Algunos llevo sin verlos más de cuatro años. Pero si no los hubiera dejado en ese momento no hubiera podido encontrarme a los siguientes. Maravillosas personas que en definitiva llevo conmigo, pues son las que me han formado como persona. Creo que en todo lo bueno existe algo malo, y que en todo lo malo existe algo bueno. Algo parecido a lo que el taoísmo reconoce como el Yin y el Yang.

A veces respondemos demasiado rápido a preguntas que deben ser replanteadas detenidamente pues aún creyendo que sabemos la respuesta necesitamos un acto de reflexión para recordar todo aquello que hemos sido, somos y seremos. En mi vida sólo he tenido casi veinte años para ver día a día como ese balanza iba compensándose hacia un lado o hacía otro. Hoy mi reflexión me conduce hacía un estado de ánimo infinitamente positivo, pero ¿quién sabe lo que nos deparará el mañana? Disfrutad de este presente pues, como dijo Jorge Manrique, cualquier tiempo pasado fue mejor. 

jueves, 12 de febrero de 2015

¿Mamá, esas eran mis cobayas?

Como dije el día que empecé intento escribir lo más sensato posible. ¿Quién no ha tenido unas cobayas, unos conejos, unos peces o incluso unos perros que si los juntabas un poco se devoraban literalmente unos a otros? Pongo el ejemplo de unos peces que eran de la misma especie que una persona tenía en una pecera y que devoraban a sus propios hijos aún siendo plenamente alimentados. Sin embargo, de esto nos hemos dado cuenta porque hemos estado noches enteras pegados al cristal de nuestra pecera o a los barrotes de una jaula. Al fin y al cabo lo que vemos son microhogares donde los animales están siendo observados sin que lo sepan. Una persona que para ellos es como un "Dios", les da de comer cada cierto tiempo, además de que no dejan que se mueran de sed.

Hoy, desde mi más profundo respeto, hacia todas aquellas personas que siguen a este programa, os voy a mostrar el mayor experimento social que ha existido, existe y existirá sobre la faz de la Tierra: Gran Hermano. Por causas que aún se desconocen me ha tocado ver mientras cenaba el famoso GH VIP con personajes ilustres como Belén Esteban o Víctor Sandoval. Han puesto un pequeño resumen desde su entrada, cómo han ido en la casa y demás etcéteras que no entraban en mi cabeza. De repente me he imaginado a ese pequeño hámster encerrado en su jaula, esta vez eran una docena de ellos luchando por ver quien se quedaba con la jaula. Al fin y al cabo me parece una forma muy decente de ganarse la vida, los gladiadores a fin de cuentas también hacían algo parecido. La evolución de estos personajes es extremadamente similar a esa camada de cobayas en su jaula: al principio, todos con muy buenos modales, todo muy cortés, pero, al cabo de la semana el instinto animal que todos tenemos empieza a salir a la luz.

Eso es lo que traigo hoy aquí. Tenemos ante nosotros la mejor prueba concluyente de que procedemos del mono y que a fin de cuentas somos unos animales que luchan por su territorio. Sólo debemos recordar esas cobayas que tan buenos ratos nos han hecho pasar.

martes, 10 de febrero de 2015

He vuelto

Después de casi dos semanas vuelvo a escribir. He estado de exámenes y ya por fin he acabado, en realidad acabé el viernes pero este fin de semana me lo he tomado de relax. Ya ha comenzado el segundo cuatrimestre y a priori tiene buenas perspectivas. Me está gustando.

Durante los exámenes creo que todos los estudiantes hemos sufrido una gran pérdida, el Decreto Ley 3+2 en el que nos recortan un año de grado aumentándonos uno de máster en el que obtenemos nuestra especialización (a esto yo lo llamo licenciatura). La verdad que tendría mil palabras y ninguna buena para este señor, pero como dije he ido escuchando muchas críticas constructivas y quizás el tema político tenga que dejarlo a un lado si quiero que la gente realmente me lea. En cualquier caso y por último (pues no se merece ni un segundo más de mi tiempo) decir que sea del partido que sea estas cosas no se pueden permitir, pues ya lo dice el habla popular: "Cría cuervos y te sacarán los ojos".

Dejando a un lado este pequeño momento KitKat, esta entrada no la quiero hacer como las anteriores, la verdad que no tengo hoy ningún tema del que hablar simplemente quiero comentaros un par de películas que ver, una de ellas la he visto durante los exámenes y la otra la vi hace tiempo. Con ambas he flipado como un niño pequeño. 

Una de ellas es La Teoría del Todo que cuenta la vida de Stephen Hawking. No es sólo por temas científicos que aparecen (que no son muchos) sino por el papelón que hace Eddie Redmayne digno de un Óscar. Sinceramente una película que vería una y mil veces. Es brillante como se va produciendo la degeneración del propio Stephen y que sin darnos cuenta avanza lentamente. 

La otra por supuesto es la genial Interstellar. Esta a diferencia de la anterior cuenta una historia totalmente diferente. En este caso es una Tierra preapocalíptica en el que un grupo de personas tienen que llevar a cabo una misión más allá de los límites conocidos de la física. Tiene un alto contenido científico, pero se entiende bien, y es comprensible para todos. Tengo amigos que han acabado con dolores de cabeza, pero también tengo otros que volverían a verla un millón de veces. Para gustos colores.

No os obligo a ver ninguna de ellas pero merecen un rato de nuestro tiempo porque son realmente obras cinematográficas.

Por último, antes de irme, tengo un nuevo proyecto en mente sobre un nuevo blog, pronto sabréis de que se trata y espero que os guste tanto o más como la Novena Planta.